Las centrífugas son equipos médicos utilizados en los laboratorios, clínicas y otros, para la separación de solutos de sus solventes. Por ejemplo en la rama de laboratorio clínico, para el análisis de sangre, por lo general es necesario separar el plasma de los otros componentes para poder ser analizado.
Existen varios tipos básicos: centrífugas de separación de sueros o plasma de baja
velocidad (Macrocentrífuga, entre 2,000 y 6,000 R.P.M. aproximadamente),
centrífugas para microhematócritos (Microcentrífuga entre 10,000 y 18,000 R.P.M. aprox.) y las ultracentrífugas (de 20,000 hasta 75,000 R.P.M.) para la separación de proteínas. También pueden ser catalogadas basándose en otras características, como: grandes, medianas y pequeñas; o de piso, de mesa, refrigeradas, etc. De acuerdo a su rotor (araña) y a sus tubos portamuestras también pueden ser catalogadas, pues existen diversas formas y tamaños.
En la figura No. 2, se muestra una centrífuga típica, con sus partes. Las partes principales de este equipo son las siguientes:

 1. Tapadera
2. Cámara o gabinete
3. Base
4. Interruptor de encendido
5. Marcador de tiempo
6. Tacómetro
7. Freno
8. Control de velocidad


• Tapadera. Impide el acceso a las muestras, mientras estas están en movimiento. En la mayoría de modelos funciona en forma automática, de modo que no pueda ser abierta mientras la centrífuga está en funcionamiento.
• Cámara o gabinete. Es el espacio físico donde se realiza el proceso de centrifugación. Dentro de esta gira el rotor (araña).
• Base. Está construida generalmente de materiales pesados, y con sistemas de fijación a las superficies, de modo que brinda estabilidad al equipo. Generalmente aquí están ubicados los controles.
• Interruptor de encendido. Permite controlar el suministro de energía al equipo, a modo de encenderlo, apagarlo, y generalmente incluye selección de modo de operación.
• Control de Tiempo. Permite controlar el tiempo de centrifugación.
Generalmente también permite visualizar el tiempo transcurrido o pendiente para que finalice un proceso seleccionado.
• Tacómetro. Muestra la velocidad a la que gira el rotor, es decir la velocidad de centrifugación (en revoluciones por minuto, RPM).
• Freno. Algunas centrífugas, dependiendo del modelo, presentan este control, el cual permite ya sea hacer más rápido el proceso de paro de la centrífuga, o detenerla en situaciones de emergencia. Su función específica es determinada por el fabricante, por tanto debe ser utilizado con precaución según las instrucciones de éste.
Otras partes no mostradas en la figura, pero importantes en la centrífuga son:
• El rotor. También conocido como araña, es la parte en la cual se colocan los portamuestras. Para su conservación es importante seguir las instrucciones de cargado de la centrífuga (sección IV.2).
• Portamuestras. Son una especie de recipientes donde se colocan las muestras. Su tamaño depende de la aplicación para la que esté diseñado el equipo: Banco de sangre, hematócrito, etc.
Estos componentes pueden ir variando dependiendo de la complejidad y calidad del equipo.

Cargado de la Centrífuga
El cargar la centrífuga en una forma adecuada es muy importante para el funcionamiento correcto de la misma, y su preservación. Un procedimiento incorrecto de cargado, ocasiona que la centrífuga vibre durante el proceso de centrifugación, lo que ocasiona que el rotor sufra daños que pueden llevar a su sustitución.
Un procedimiento de cargado correcto, implica el colocar las cargas en el rotor en forma balanceada. Las centrífugas están diseñadas para obtener un balance cuando están en movimiento. Para esto es necesario cumplir los siguientes requisitos:
a) Colocar las cargas de modo que las cargas que tienen la misma masa o peso queden colocadas de forma opuesta en el rotor. Si tiene un número impar de muestras para ser cargadas, busque otra muestra de igual peso a modo de siempre formar pares opuestos de igual peso; nunca coloque un número impar de muestras dentro de la centrífuga. Utilice la balanza para estar seguro de la igualdad de los pesos.
b) Además de tener la misma masa (peso), deben tener el mismo centro de gravedad, es decir: no coloque tubos y recipientes como pares contrapuestos, que tengan diferente forma, tamaño, espesor, etc.
c) Utilice la centrífuga colocando todos los accesorios en el rotor, ya que estos equipos han sido diseñados para trabajar con estos.
d) Utilice el rotor y accesorios originales del equipo. Las piezas no originales pueden producir un desbalance y acortamiento de la vida útil del equipo.
e) Complemente estas recomendaciones con las instrucciones del fabricante.

Otras Recomendaciones de Uso
Además de seguir las recomendaciones de la sección IV.2, es importante tomar en cuenta otras para mantener la centrífuga en las condiciones adecuadas:
1. Mantenga la centrífuga limpia de restos de muestras, vidrio o polvo.
2. Cuando esté centrifugando mantenga cerrada la tapadera. Si algo se rompe apague inmediatamente el equipo y no lo abra hasta que se detenga o el indicador de apertura de la tapadera lo indique.
3. Reemplace los recipientes metálicos que estén deformados, pues producen una presión no uniforme sobre el tubo de muestra.
4. No utilice equipo de vidrio rallado o agrietado, porque la presión centrífuga puede producir una ruptura en estos puntos, pulverizando el vidrio y contaminando las otras muestras.
5. Reemplace los tapones amortiguadores de los portamuestras. Cuando se deterioren y/o se rompa un tubo de vidrio, limpie los restos (macrocentrífuga).
6. Compruebe que la superficie donde tiene el equipo esté perfectamente nivelada, ya que si sucede lo contrario causaría vibraciones.
7. Compruebe el funcionamiento del equipo realizando los siguientes pasos:
− Cargue la centrífuga correctamente y ciérrela.
− Asegúrese que la centrífuga esté bien cerrada.
− Accione el interruptor de encendido, fijando previamente la velocidad y/o el tiempo de centrifugación (sí el equipo cuenta con estos controles).
− Observe detenidamente el funcionamiento; si no existiese ningún problema continúe con su trabajo.
− Si existen problemas de vibración, balancear correctamente los portamuestras. Si no funciona el equipo, revisar el cable de conexión eléctrica, carbones o fusibles.

Mantenimiento Preventivo del operador
1. Tome un pañuelo humedecido con agua y limpie internamente la cámara y la superficie externa; luego pase suavemente un pañuelo seco. Si tiene manchas póngale al pañuelo humedecido, un poco de detergente,
si las manchas persisten repórtelas a mantenimiento. Recuerde que la orina y la sangre son altamente corrosivas, por lo tanto, cuando se derramen limpie inmediatamente como se detalló anteriormente.
2. Revise que el mecanismo de seguridad de la puerta funciona correctamente.
3. Verifique el funcionamiento y exactitud del control de tiempo y velocidad, si los tuviese.
4. Revise el estado del freno automático o manual, si lo tuviera.
5. Revise él o los empaques de hule, en la mayoría de los casos el tubo capilar (en la microcentrífuga) perfora el empaque, botando la muestra de sangre, la plastilina y/o pulverizando el tubo capilar. No hay necesidad de cambiar el empaque, basta con despegarlo con mucho cuidado y girarlo un tercio del espacio entre marca y marca de un tubo capilar y el otro; pegarlo nuevamente con pega de zapatero.
Este procedimiento puede hacerse hasta dos veces, después cámbielo.
6. Verifique la alimentación eléctrica del equipo para detectar posibles peladuras, cortes o degradación del material aislante.
7. Para cambiar los carbones, algunas centrífugas tienen acceso directo a ello, y basta con desmontar las tapaderas de los portacarbones y verificar el estado de estos. Si estuviesen bien gastados (entre un 60% y 75% de su tamaño normal), agrietados o astillados, cámbielos inmediatamente. Siempre se cambian los dos carbones, nunca debe cambiarse solo uno. En la mayoría de las centrífugas el acceso a los carbones se tiene por la parte de abajo del equipo, basta con retirar losportamuestras e invertir el equipo, con un destornillador plano o phillips (según sea el caso), retirar los tornillos de la tapa inferior; verificar los carbones usando el criterio anterior. Antes de realizar este procedimiento es importante que el técnico de mantenimiento le haya
explicado como hacerlo, de lo contrario reporte la falla a mantenimiento.
8. Verifique que al centrifugar las muestras, no exista vibración excesiva. Si la hay, verifique las cargas; si estas están bien y la vibración persiste, repórtelo al departamento de Mantenimiento del establecimiento.